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Consejos para prevenir enfermedades benignas

 

La prevención es el pilar principal de la salud. Buena parte de las enfermedades benignas que afectan a la población tendrían una incidencia menor si el paciente pusiese de su parte. Por eso las autoridades sanitarias ponen énfasis en la profilaxis. Los tratamientos preventivos protegen al organismo de la enfermedad y son parte consustancial de la medicina moderna.

Prevenir las enfermedades benignas depende de dos factores fundamentales: la actitud del paciente y los avances médicos. La investigación en materia de salud está proporcionando herramientas muy útiles para salvaguardar al organismo, sobre todo en aquellas patologías que tienen que ver con la edad.

 

 

Prevención de las artrosis

La enfermedad más corriente entre las personas de edad es la artrosis o desgaste de las articulaciones. Se produce cuando el cartílago que recubre las articulaciones empieza a deteriorarse; los síntomas son dolor, inflamación y dificultad de movimiento. La artrosis más habitual es la de rodilla, pero también hay desgaste articular en la cadera y en los dedos.

  

Para abordar estas enfermedades, los médicos suelen recetar antiinflamatorios, pero existen tratamientos complementarios que ofrecen muy buenos resultados. Los especialistas de GenesisCare recomiendan especialmente la radioterapia a baja dosis. Se trata de un tratamiento indoloro y seguro, que no interfiere en las tareas cotidianas del paciente. Con pocas sesiones, el enfermo percibe una disminución de la inflamación y, en consecuencia, un alivio del dolor. Otra consecuencia directa es la mejora de la movilidad.

  

Para someterse a tratamientos de radioterapia a baja frecuencia no hay que esperar a que el desgaste sea acentuado. Al contrario; cuanto antes se aplique el tratamiento, mejor será la respuesta. Por eso es una terapia con funciones preventivas; porque pone freno al efecto degenerativo.

  

Al margen de la radioterapia a baja dosis, otras medidas preventivas tienen que ver con el ejercicio y la alimentación. El deporte moderado es fundamental para mantener la flexibilidad de las articulaciones. En cuanto a la dieta, conviene ingerir alimentos ricos en antioxidantes y Omega3 y reducir las carnes rojas.

 

 

Prevención de la fascitis plantar

La fascitis plantar o inflamación de la fascia es un problema frecuente entre la población deportista, aunque también suele presentarse en personas mayores de 45 años. El síntoma más evidente es un dolor agudo en la zona del talón y las causas más comunes son los malos hábitos al caminar, el uso de calzado inadecuado o la práctica de deportes en superficies duras.

  

Para prevenir esta afección, lo más importante es tomar conciencia de la forma de pisar. Una vez que aparece la dolencia, conviene combinar la fisioterapia con tratamientos antiinflamatorios. En este sentido, la radioterapia a baja dosis también ofrece resultados óptimos.

 

 

Prevención y tratamiento del codo de tenista

La epicondilitis lateral o codo de tenista es una inflamación de los tendones que unen los músculos del antebrazo con la parte externa del codo. Los tratamientos más habituales son la fisioterapia y los antiinflamatorios y también es muy efectiva la radioterapia. Una vez rehabilitada la zona, conviene cuidar la higiene postural y evitar los movimientos repetitivos en muñecas y dedos, que son los causantes de la enfermedad.