Mitos y realidades sobre el embarazo

En el instante en que le comuniques al mundo la gran noticia de tu embarazo, es muy probable que muchos hombres y mujeres te quieran proveer de un sin fin de recomendaciones, como también de advertencias, que inicialmente podrán agobiarte o preocuparte. Sin embargo, nuestra recomendación es que te informes debidamente ante lo que te proporcionamos esta lista de mitos y realidades del embarazo.

Si bien todas las personas que quieran advertirte y dotarte de sus consejos tengan las mejores intenciones, puede que no siempre las sugerencia que hagan sean las mejores, por lo que te aconsejamos que leas esta lista de mitos y realidades del embarazo, para que de entrada tengas un conocimiento base por lo qué preocuparte y por otras cosas que puedes descartar de los motivos de tu angustia. Pero aún más importante, establece una buena relación con tu Doctor o Doctora, a quien podrás hacer todas las preguntas que se te ocurran, única figura con la autoridad suficiente para orientarte debidamente. 

 

 

Mitos sobre el embarazo

Comer por dos en el embarazo

Uno de los mitos ampliamente difundidos es que muchas veces durante el embarazo se dice que la mamá debe comer mayor cantidad de alimentos, pues debe alimentar al bebé y así misma. Pero no es así. Lo verdaderamente importante es comer saludable, variado y estar capacitada de hacer un aporte calórico, que podrá variar de unas 2000 y 3000 calorías al día, siempre tomando en cuenta la actividad física que llegamos a cabo en nuestra rutina y ejercicios que se realice.

 

No se puede tener relaciones sexuales

Mientras tu doctor no comente contraindicaciones específicas por la especificidad de tu embarazo, esto es un mito. Es completamente común que las mujeres tengan un libido activo debido a las hormonas, motivo por el cual sientan deseos sexuales que sin ningún problema, podrán satisfacer. Debido a que el bebé está protegido dentro del saco amniótico y nada lo perturbará, por lo que el miedo de golpear al bebé con el pene es un gran mito.

La cafeína esta prohibida

Otro gran mito de prohibiciones en el mundo de las embarazadas es el tan problemático consumo de la cafeína, cuyo componente podrá encontrarse en una variada gamas de productos cotidianos como: el refresco, algunos chocolates, tés, mates, infusiones y obviamente el café. Sin embargo el motivo por el cual se advierte su consumo, es porque una persona normal puede tardar unas 8 horas en metabolizar la cafeína, pero una mujer embarazada puede tardar hasta 18 horas. No obstante, no se ha comprobado ningún estudio que demuestre que la cafeína incide negativamente en el crecimiento de tu bebé, ni produce algún tipo de riesgo.

No se debe pintar el cabello

Otro de los mitos que aunque sean falsos, se han expandido de boca a boca es un posible peligro al pintarse el pelo, suponiendo que los químicos del tinte afecten al bebé. Sin embargo, a pesar de que el cuero cabelludo naturalmente absorba algo del tinte, mientras no tengas heridas abiertas en la cabeza, cosa que es poco probable, no hay ningún tipo de riesgo. E inclusive, si bien hay doctores que recomiendan teñir el pelo luego del primer trimestre, hay otros especialistas que comentan que no es necesario esperar.

Hacer ejercicio es malo

Hay personas que sin ningún tipo de fundamente, comentan que uno de los mitos del embarazo aumenta las probabilidades de un aborto espontáneo, lo cual no está ni remotamente acertado. El ejercicio representa un riesgo únicamente por la posibilidad de sufrir una caída accidental, pero nunca por el ejercicio físico. De hecho, el ejercicio en el embarazo es más que positivo tanto para la madre como para el bebé y se estima que la actividad física reduce en un 40% las probabilidades de sufrir un aborto espontáneo, como también evita el aumento excesivo de peso. 

 

 

Realidades del embarazo

Cambios hormonales

Los cambios hormonales son obligatorios en cada uno de los embarazos ocurridos, puesto que son procesos en cadena naturales, que siguen una serie de pasos. Desde que el óvulo es fecundado se empieza a secretar la gonadotropina coriónica humana, quien es responsable de las típicas náuseas del primer trimestre. Sin embargo, las hormonas del padre también sufren alteraciones. Los niveles de testosterona en un hombre que espera un hijo disminuyen, así como aumentan sus niveles de prolactina, la hormona que en la mujer es responsable de la formación de leche.

Aumenta la frecuencia respiratoria

La progesterona, es la hormona reina en la mayor parte del embarazo, ayuda a estimular el centro respiratorio femenino para que aumente el consumo de oxígeno y se pueda liberar más dióxido de carbono, el propio y el que está generando el bebé. Adicionalmente los cambios que sufre el útero al agrandarse, hace que disminuya la capacidad pulmonar, lo que también hace que los pulmones tengan menor capacidad, por lo que se da lugar a la hiperventilación. 

Tomar ácido fólico

Es cierto que todas las mujeres deben consumir ácido fólico durante el embarazo, pues el consumo de este suele asociarse a una disminución en el desarrollo de malformaciones a nivel del sistema nervioso como la anencefalia, espina bífida, entre algunas otras. Su consumo se recomienda justamente dos semanas antes de la gestación y hasta 12 semanas del embarazo. 

 

No se deben consumir alimentos crudos

Se recomienda no comer carnes crudas de vacunos, cerdos, ni de pescados o mariscos durante el periodo de gestación. Esto por el riesgo de transmisión de agentes patógenos que pueden provocar infecciones más severas, tanto en la madre como en el bebé. Básicamente todos los riesgos del consumo de alimentos crudos, provienen de la evitación de parásitos que se alojan en ellos, como en las carnes poco hechas.

 

Manchas en la piel

Es cierto que durante el embarazo pueden aparecer en pómulos, frente y labio superior y se le llaman cloasmas. Se deben principalmente a la acción de las hormonas que estimulan la producción de melanina, que es el pigmento que da el color oscuro de la piel. También se aprecian en la areola del pezón y como una línea oscura que asciende desde el pubis al ombligo. Pero no te alarmes, puesto que los expertos indican que estas manchas naturales, desaparecen de forma espontánea luego del embarazo.

 

 

Esperamos que esta lista de mitos y realidades del embarazo haya sido de gran utilidad en tu proceso, ya que es una buena guía que de entrada podrá orientarte sobre lo que debes prestar atención y sobre lo que no vale la pena que evites. No olvides nunca hablar siempre con tu médico y tener el embarazo más saludable posible.

¿Fueron reveladores estos mitos y realidades del embarazo? ¿Qué otros mitos y realidades del embarazo conoces? 
Danos tu opinión a través de Facebook,Twitter o en nuestra sección de comentarios.

Comentarios